Pese a ser su segundo Dakar, es una carrera de aprendizaje para Nicolás Fuch. El peruano llegó al día de descanso en La Paz y hace un balance.

“Increíble lo que vivimos en el Perú. Me encantó aunque tuvimos algunos problemas físicos y mecánicos”, nos dice desde el campamento en La Paz.

“Lo que estamos haciendo es bueno”, dice. Marcha en el puesto 11 de la general de coches y espera seguir manteniendo el buen ritmo.

Sobre lo que viene, sabe que vienen rutas en pisos rotos donde se exigirá al máximo. Piensa en la meta en Córdoba y espera conseguirlo.

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